Cuando por fin sabemos qué es lo que queremos y por qué lo queremos, el ímpetu de ir a por él es la fuerza más poderosa capaz de hacernos dar el salto y disfrutar la explosión de sentir que todo ciertamente depende de nosotros mismos; sin embargo, al emprender la travesía debemos ser muy conscientes de lo siguiente: "Una misma flecha sólo podrá llegar hasta cierto punto", es decir, los recursos con los que contamos ahora únicamente serán efectivos para llegar hasta cierto punto del trayecto; el trecho restante depende de lo desarrollado en el camino.
Un Millennial
ambicioso
y prudente.


