Una de las razones principales por las que los días suelen ser percibidos como insuficientes es que pasamos demasiado tiempo poniendo re-play a nuestros recuerdos: Nos sentamos a admirar lo que concebimos como el top 10 de nuestros episodios con la esperanza que al revisitar a los precipitados jovencitos que aquella vez fuimos, logremos revivir las sensaciones custodiadas bajo esas "perfectas" memorias color sepia.
Cada vez
que regresemos del ayer,
ya habrá caído la noche.


